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"Historia del Movimiento Junghiano en Italia"

Leandra Taborda

Ernst Bernhard nació el 18 de septiembre de 1896 en Berlín, hijo del Médico Leopold Bernhadr y de Charlotte Reiner, ambos hebreos.
Ernst creció en una atmósfera hebraico-ortodoxa y el mismo cuenta: provengo de una familia ortodoxa, después de la muerte de mi abuelo, mi abuelo paterno era un hombre simple y pío cuyo padre Bassin, era emigrado de Galicia, con toda su familia para seguir el propio rabia a Berlín.
Mi verdadero nombre suena en hebreo Hajim Menabem (Chaim Menachem) que en italiano significa vida y consuelo, consuelo de la vida (Lebenstrost). Para traducir en alemán sus nombres y apellido, como era obligatorio para ello, los hebreos buscaban nombres que empezaran con la misma letra del alfabeto. En mi caso por Hajim no era fácil, ya que mi abuelo repetía "seria es la vida" ("Ernst ist das Leben"), mi padre decide de llamarme Ernst.
"Seria es la vida", "alegre es el arte". He encontrado que esto me correspondía. La psicoterapia es un arte y mi sentido del humorismo y del chiste ha conferido una nota alegre a mi vida. "Seria es la vida alegre es el arte" es también una convicción de cualidad hebraica.
Bernhard significa "duro y fuerte como un oso donde el oso del Norte corresponde a un león del Sur. El nombre alemán Bernhard contiene las tres letras constitutivas del nombre hebraico B.R.N. donde Br significa Benrabbi o hijo del rabí; la última letra es la letra inicial del nombre del rabí, en este caso Nathan porque mi abuelo se llamaba así, y porque el primer nombre pasa del abuelo al nieto, así ese rabí se llamaba Nathan. De todo esto se entiende que provengo de una familia de rabis.

Bernhard estudió medicina en Berlín y después en Heidelberg; temprano empezó a apreciar la obra de Martín Buber que tuvo oportunidad de conocer durante los años universitarios. Buber será siempre uno de los puntos cardinales de su visión del mundo. Fue también gracias a él y a la lectura de Bultmann que Bernhard comenzó a profundizar el hebraísmo y sus puntos de contacto con el cristianismo.
Por cuatro años y medio, después de graduarse, fue asistente en un hospital pediátrico junto a su primer esposa con la cual tuvo dos hijos. En 1929 a causa de fuertes contrastes con la Administración que no se interesaba de los intereses de los chicos, Ernst deja el Hospital y abre un estudio pediátrico junto al padre.
Es en este período que nace en Bernhard el interés por la nueva ciencia psicoanalítica: hace un primer análisis con Sandor Rado, que lo introduce como colaborador al Instituto Psicoanalítico de Berlín donde conoce a Otto Fenichel, su segundo analista y del cual fue también preceptor personal de sus hijos.
En una letra de 1932 Fenichel comunicaba a un colega que su alumno aunque había hecho una óptima labor de análisis, sentía que la terapia Freudiana mo era más suficiente.
Después de un período de elaboración y cambio Bernhard pasa a la terapia junghiana, considerándola más sintónica cin su propia visión e iniciando un análisis con una mujer. Además prefirió el nombre de "psicología del proceso de individualización" en vez de "psicología analítica".
Figura importante en la vida del nuestro está ha sido seguramente la de Julios Spier, personaje ecléctico, dotado de fuerte intuición e ingenio que con la enseñanza de la quirología y de las líneas del destino y de la individualidad de las manos lo influenció notablemente. Fue propio Jung, con el cual había hecho un training analítico, a aconsejar a Spier de transformar la "psicochirología" en una profesión a tempo pleno. En 1933 comienza en Alemania la más brutal materialización de una enfermedad colectiva que Hitler catalizó utilizando un mito alucinado y alucinante. Arresto, exilios, matanza de políticos opositores son las consecuencias de un programa de exterminio sistemático de los hebreos y de todos los diversos así como de todos los no simpatizantes de esta locura de estado.
En 1935 Bernhard va a encontrar a Jung y se queda con él en un período de estudio que durará casi 1 año. Mucho a sido dicho sobre esta relación probablemente a causa de las expectativas frustradas de Bernhard al cual Jung parecería haber prometido una colaboración oficial que no se realizó nunca. De todos modos la permanencia fue fluctuosa. La interpretación de los sueños, el aprender la técnica de la imaginación activa, hicieron adquirir a Bernhard una cantidad de conocimientos y de experiencias que lo habrían acompañado por todo el resto de su vida no solo profesional: "un maestro que él combatía, criticaba, pero en el fondo amaba".
En 1936 Bernhard llega a Roma con su segunda mujer Dora y se establece en la calle Gregoriana 12 donde quedaría por todo el resto de su vida. Había dejado de lado la idea de vivir en Israel e Inglaterra y había rechazado a causa de su interés por la astrología.
En Roma conoce a Eduardo Weiss que dirigía un pequeño grupo de freudianos y hace rápidamente una amistad y una alianza profesional.
En 1937, invitado por Weiss, Bernhard tuvo un ciclo de conferencias sobre el sueño en la Sociedad Psicoanalítica Italiana que en entretiempo gracias al mismo Weiss había sido aceptada en la severa Asociación Psicoanalítica Internacional.
En tanto la guerra seguía y en el 38 a causa de los decretos antisemíticos Weiss emigró a los Estados Unidos. Entró como docente al Instituto de Psicoanálisis de Chicago y continúa publicando quedando siempre en contacto con Bernhard.
El 18 de julio de 1940 Ernst Bernhard fue arrestado y transferido en el campo de internación de Ferramonti, vecino de Cosenza. Primero del traslado pero transcurrió 8 días en la cárcel de Regine Coeli en Roma.
El campo de Ferramonti poseía una gran biblioteca que Bernhard frecuentaba asiduamente. El vivió esta experiencia profundamente en la indestructible coherencia de la investigación mito-biográfica del Senso, estableciendo relaciones serenas con los compañeros. Profundizó la técnica divinatoria del I King y prestó particular atención al mundo onírico desarrollando una técnica interpretativa que hacía uso de un único instrumento, la atención.
El afirma de hecho: el sueño es un pensamiento que la conciencia no hace y además "nosotros pensamos que las imágenes son una cosa y el pensamiento otra, en vez la imagen es una forma inicial del pensamiento… Escribiendo también a distancia de tiempo sobre varios elementos de un mismo sueño, después poniendo todo junto y releyendo los pedazos reaparecen ciertas estructuras.
El 11 de abril de 1941 gracias a la intervención de Giuseppe Tucci, Presidente del Instituto Italiano para el medio y extremo Oriente y estudioso de Mandala, Bernhard deja el campo de internación en un estado de completa amnesia, casi catatónico: se sabe poco de cómo Bernhard transcurrió el período sucesivo a la deportación, pero seguramente continuó con fervor a empeñarse y aplicar el análisis junghiano. Entre las primeras alumnas de Bernhard estuvieron Silvana Radogna y Bianca Garufi, la cual cuenta que: al regreso a Roma después del confín y al reprender el trabajo, nosotros pacientes y alumnos representamos para Bernhard no solamente el único contacto con el mundo y la realidad italiana, sino también la mejor posibilidad para hacer conocer el pensamiento Junghiano que además, esos habían ha comenzado a difundir con la máxima amplitud entonces posible sea científica que cultural.
Las relaciones entre el grupo Freudiano y los Junghianos que se estaban formando gracias a Bernhard eran particularmente bueno y amigables.La colaboración con Weiss duró hasta el traslado de este último a los Estados Unidos en el 1939. (Horóscopo: postergar la fecha de partida).
Figura de gran espesor que llevará a la cultura italiana a alzar el propio nivel fue la de Roberto Bazlen, hombre de gran habilidad intelectual, profundamente disponible a escuchar y dotado de una capacidad y comprensión intuitiva de las relaciones, siempre en la búsqueda de afinidad electiva que se crean entre las personas. Trasladándose de Milán a Roma en el 1939 trabaja con Adriano Olivetti en la planificación de las futuras Ediciones de Comunidad y traduce "Tipos Psicológicos", esperando que la caída del fascismo haga posible la publicación.
Entre Bernhard y Bazlen nace una fuerte solidaridad que se prolongará hasta la muerte de Bernhard, a la cual seguirá poco tiempo después la muerte de Bazlen.
Mientras tanto los pacientes en torno a Bernhard son siempre más numerosos: Gianfranco Tedeschi, docente libre en psiquiatría y ayudante de la cátedra de Clínica Neuro-psiquiátrica de Roma en 1949 se dirige a Bernhard como alumno, convirtiéndose después en colaborador y amigo.
Tedeschi ha sido el primer psiquiatra de Roma que ha hecho un análisis junghiana. Será después el turno de Mario Moreno y a través de estos dos personajes inició la enseñanza de la psicología analítica al interno de la Universidad de Roma.
Contemporáneamente las teorías Junghianas entraban en otras universidades italianas: en Milán con Silvia Montefoschi, Severino Rusconi y Marcello Pignatelli; en Venecia con Franco Michelini Tocci; en Firenze con Carlo Landelli, Maria Maffei y Giacomo Debenedetti que después de haber conocido Bernhard agrega en sus lecciones la psicología de Jung.
Desde 1958 Gianfranci Tedeschi dictaba lecciones en la Universidad de Roma sobre terapia junghiana y más tarde Moreno y Landelli en Firenze, tenían cursos libres sobre el sueño; Freud y Jung.
El 26 de mayo de 1961 se reunieron en la casa Sabatina di Bernhard sobre el lago de Bracciano los mismos esposos Bernhard, Gianfranco Tedeschi, Mirilla Vallini Soneti, Giuseppe Donadio, Enzo Lezzi, Mario Moreno y Francisco Montanari. Ellos darán después vida a la Asociación Nazionale para el estudio de la psicología Analítica, siempre su presidente Bernhard.
La Asociación quedó inalterada hasta la muerte de Bernhard en 1966 y después se dividió por divergencia de opinión, dando vida al CIPA.
Servadio dijo sobre Bernhard: "hombre inteligentísimo y culto, que había visto o captado algunas sutiles, superiores verdades, no había sabido -al igual que Jung- tenerlas separadas de sus teoremas psicológicos y de su práctica psicoterapéutica. Ciertas cosas que sabía más o menos bien, o que habían intuido, les ha puesto a disposición de muchas personas que no tenía la preparación psicológico-clínica, y sobre todo la resolución interior, apta para recibirlas".
En 1961 Bernhard publica su Tempo Presente un artículo que tendrá una fuerte resonancia en Italia: Il complesso della Grande Madre, enfocado sobre el mito de la Grande Madre Mediterránea. Al finalizar la Sombra de un pueblo, al que con la finalidad de comprender mejor el mito subyacente y las razones y las incógnitas de sus manifestaciones es necesario prestar atención a las particularidades "individuales" de las diversas estirpes, como si fueran personas. En Italia escribe el mismo Bernhard se pueden investigar el elemento individual, característico, solo considerando la trama intrincadísima y variable de los diversos pueblos, la copia de tradiciones que se han intrincado y han más o menos pacíficamente convivido. Detrás del singular caso humano está siempre, más o menos inconciente, una filogénesis étnica estratificada y de todos modos siempre viva, en permanente mutación. Y así en Italia será tenido en consideración la situación particular, para evitar la incomprensión de vida a la óptima generalizadora del Sombra. Claro referirse a las varias dominaciones extranjeras. El complejo de la Grande Madre se abre entonces sobre la perspectiva, entonces más bien original, del análisis directo sobre el actuar de un símbolo colectivo, con en tentativo de reconocer las múltiples expresiones de una eras común y milenaria, radiante y viva debajo de la ceniza de las eras y de las especulaciones de las eras.
En los últimos años Bernhard se dedicó sobre todo a profundizar las temáticas religiosas.
En 1964 inició a dictar de algunas reflexiones que serían después publicadas en 1969, con el título de Mito-biografía. Pocos alumnos y amigos se reunían con él para registrar los comentarios a sus sueños o reflexiones, que se referían sobretodo al hebraísmo y al judaico-cristianismo. El 29 de junio de 1965 muere.